martes, 22 de marzo de 2016

Job 38:2 RVR1960

“¿Quién es ése que oscurece el consejo Con palabras sin sabiduría?” Dios se refería a Job, sí al "hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal" de acuerdo a la escritura. ¿Qué te pasó Job? 😥 Pasó que lo sucumbió un desierto temible, no deseado a nadie, un desierto que lo hizo tambalear, propiamente una aflicción. Eso sí, nunca dejó de hablar lo recto de Dios, solo andaba confundido y hablaba de más, el mundo se le vino encima.

Hace tiempo entendí que hay dos tipos de desiertos: los que son causa de pecado (mejor conocidos como consecuencias) y los que vienen de Dios (mejor conocidos como pruebas en las que recomiendo no quejarse mucho ¡he! 😉)

Desierto causa del pecado:
Dios perdona todos nuestros pecados, sin embargo el pecado trae consigo más pecado y/o consecuencias las cuales hay que "pagar". Inclusive la receta para vivir esas consecuencias es poner la vista en lo alto, razonar que es una consecuencia que terminará y sobre todo perseverar.

Desierto prueba de Dios:
Gózate en las pruebas porque ¿recibiremos de Dios el bien y el mal no? Recuerda que en estos desiertos Dios permite que lo conozcamos más y más, que dependamos más de Él. Acuérdate que sí nos pasan cosas más allá de lo que podemos soportar para que no sea por nuestras fuerzas, sino las del Rey.


Fil 4:12 parafraseo: Ya sé vivir humildemente, lo aprendí. Sé tener abundancia, sé vivir con Papá, he aprendido que lo tengo todo. Y tengo enseñanza en todo lo que me acontece, de todo tengo aprendizaje. Contentamiento hermanos 🙏

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