“¿Quién es ése que oscurece el consejo Con
palabras sin sabiduría?” Dios se refería a Job, sí al "hombre perfecto y
recto, temeroso de Dios y apartado del mal" de acuerdo a la escritura.
¿Qué te pasó Job? 😥 Pasó que lo sucumbió un desierto temible, no deseado a nadie, un
desierto que lo hizo tambalear, propiamente una aflicción. Eso sí, nunca dejó
de hablar lo recto de Dios, solo andaba confundido y hablaba de más, el mundo
se le vino encima.
Hace tiempo entendí que hay dos tipos de
desiertos: los que son causa de pecado (mejor conocidos como consecuencias) y
los que vienen de Dios (mejor conocidos como pruebas en las que recomiendo no
quejarse mucho ¡he! 😉)
Desierto causa del pecado:
Dios perdona todos nuestros pecados, sin
embargo el pecado trae consigo más pecado y/o consecuencias las cuales hay que
"pagar". Inclusive la receta para vivir esas consecuencias es poner
la vista en lo alto, razonar que es una consecuencia que terminará y sobre todo
perseverar.
Desierto prueba de Dios:
Gózate en las pruebas porque ¿recibiremos
de Dios el bien y el mal no? Recuerda que en estos desiertos Dios permite que
lo conozcamos más y más, que dependamos más de Él. Acuérdate que sí
nos pasan cosas más allá de lo que podemos soportar para que no sea por
nuestras fuerzas, sino las del Rey.
Fil 4:12 parafraseo: Ya sé vivir
humildemente, lo aprendí. Sé tener abundancia, sé vivir con Papá, he aprendido
que lo tengo todo. Y tengo enseñanza en todo lo que me acontece, de todo tengo
aprendizaje. Contentamiento hermanos 🙏

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